¿Hasta cuándo tú?
No sé de qué se trató esto…
No sé porque se convierte en una horrible y monótona vicisitud. El sentimiento viene y va, toca la puerta, entra, juega, y se marcha. El sentimiento ilumina mi alma, pero la oscurece, la daña y maltrata cuando se le pega la gana. Esto pasa una y otra vez siempre; ya estoy cansado, entonces me pregunto… ¿Hasta cuándo?






